El Arco del Triunfo se ideó con la idea de satisfacer la necesidad de Napoleón de buscar un monumento que homenajeara los éxitos suyos y de su ejército. El Arco tiene 50 metros de alto por 45 de ancho a pesa alrededor de 70000 toneladas. Se compone básicamente de un gran friso lleno de estatuas y de cuatro grandes bajorrelieves, uno por cada pilar y representan el Triunfo, la Resistencia, la Paz y la Marsellesa.
El proyecto se encargó a Chalgrin y comenzaron las obras en 1806 aunque continuos problemas como la caída del imperio y el periodo de la Restauración obligarían a detener el proyecto y no sería hasta 30 años más tarde que se finalizaría la construcción gracias al rey Luis Felipe.
Existe a los pies del monumento una llama que se mantiene encendida siempre en honor de un soldado muerto en la guerra que no pudo ser identificado. En 1919 el parlamento francés decide coger los cuerpos de 8 soldados y de entre ellos se eligió un ataúd que sería el llevado al monumento para ser enterrado allí. Esta tumba al soldado desconocido se mantiene permanentemente cuidada y es visitada por una multitud de personas cada año (incluso se le homenajea todos los años). Todas las tardes excombatientes reavivan las llamas sin faltar un solo día.
Entre todas las cosas que usted puede ver en su visita al Arco del Triunfo puede que lo más espectacular sean las vistas que ofrece desde lo alto y que permite ver toda la extensión de los Campos Elíseos desde la plaza de la Concordia hasta el barrio de la Defense y su Gran Arco sin obviar a la torre Eiffel y muchos otros monumentos. Merece la pena pagar la entrada y subir a verlo.
También hay un pequeño museo en el interior donde el visitante podrá conocer toda la historia de la construcción y sus detalles más curiosos. Lo que si es de impresión son las escaleras que dan acceso tanto al museo como al tejado, ánimo!!!! |